“Entre el Estado y el mercado”:
Un acercamiento a las prácticas
estéticas en el contexto de dispersión
actual.
por santiago ruiz
http://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/etl/article/view/1295/1332
materiales para pensar la producción de regímenes de sensibilidad en las sociedades de mercado contemporáneas
martes, 15 de septiembre de 2015
sábado, 14 de junio de 2014
reseña del libro
una excelente reseña del libro publicada por Rodrigo Montenegro en "Reseñas CeLeHis. Boletín del Centro de Letras Hispanoamericanas" de la Facultad de Humanidades de la UNMDP
>> click aquí
>> click aquí
lunes, 19 de agosto de 2013
de la dispersión a la segunda fluidez
seminario/taller
de la dispersión
a la segunda fluidez
Estado, Mercado y Autoorganización en las condiciones contemporáneas
Taller a cargo de Pablo Hupert y Franco Ingrassia
a dictarse en tres sábados (31 de agosto, 14 y 28 de septiembre, de 10 a 13hs)
en la facultad libre de rosario 9 de julio 1122
>>> para más información, consultas e inscripciones <<<
domingo, 4 de agosto de 2013
el prólogo del libro en la edición de agosto de la revista Campo Grupal
Sumario de la edición de agosto:
Producción de mundos sensibles
Estéticas de la dispersión
Por Franco Ingrassia
Psicología en educación
Fundamentos para una praxis institucional
Por Sebastián Grimblat
Autobiografía de Wilhelm Reich
Pasión de juventud
Por Carlos Liendro
Género y construcción de la diferencia
sexual
El Descartes queer
Por Maximiliano Frydman
Las máquinas de los niños
Psicodrama con niños en un grupo terapéutico
Por Marina Tesone
Herramientas para pacientes con enfermedades
crónicas
Levántate y anda
Por Marcelo Buchcaiger
El portero
Por Juan Disante
Metamorfosis de la cursada
Por Matias Serafini
La salida es extra-muros
Todos a las j-aulas
Por Florencia Retali
SECCIONES
Cartas Spinozianas
Por Denise Najmanovich
Café filosófico
Por Roxana Kreimer
Corpografías
Por Carlos Trosman
Tránsitos
Por Patricia Mercado
Chamuyos
Por Máquinas tripas
.............................................
Director: Román
Mazzilli
sábado, 13 de julio de 2013
el prólogo del libro
Este libro reúne un conjunto de textos basados en las
intervenciones que tuvieron lugar durante tres conferencias realizadas entre el
año 2009 y el 2010 en el Centro Cultural Parque de España de la ciudad de
Rosario, Argentina.
Las conferencias, junto con el blog http://esteticasdeladispersion.blogspot.com y esta publicación,
forman parte del proyecto “Estéticas de la dispersión” actualmente en curso.
Este proyecto se propone construir un espacio de pensamiento en torno a la
siguiente pregunta: ¿Cómo orientar las
prácticas estéticas en el actual contexto de dispersión producido por la
operatoria del mercado?
Las líneas que siguen anticipan algunas de las hipótesis
elaboradas en el trascurso de esta experiencia.
01.
Mercado y
dispersión
Somos contemporáneos de un pasaje histórico de consecuencias
radicales: si las prácticas estatales fueron capaces de organizar durante buena
parte del siglo XX la lógica regulatoria de los lazos sociales, hoy la
operatoria mercantil le disputa al Estado la hegemonía en la producción de
sentido y en la configuración de los colectivos humanos.
La “lógica estatal” se caracterizaba por la primacía de la
estructura sobre la innovación. Por lo tanto, la construcción de alternativas
pasaba por prácticas de ruptura, de desestructuración de los órdenes
establecidos.
Por su parte, la “lógica mercantil” se define por la
contingencia y la variabilidad. Las estructuras (fijas, estables, reproductoras
de un ordenamiento) son reemplazadas por las redes (flexibles, mutantes, en
permanente recomposición) y es la dispersión el núcleo mismo de la experiencia
de lo social (relaciones lábiles, precariedad existencial, imprevisibilidad).
La dispersión se traduce en un tipo de experiencia subjetiva
caracterizada por el desborde, la saturación y la incertidumbre. La sensación
de que nuestra vida se ramifica en infinitas diferencias -la heterogeneidad es
un medio apto para la operatoria mercantil que la entiende como segmentación
del consumo- va de la mano con el malestar que provoca la creciente dificultad
para articular estas diferencias en una composición de sentido más o menos
regulable, legible u orientable.
Es así como resulta muy frecuente que nos sintamos
náufragos, a la deriva, sin capacidad de incidencia sobre nuestro rumbo,
aferrados a recursos que encontramos desarticulados, en flotación, pero sin los
cuales no podríamos subsistir. De este modo, nos vemos arrojados a una suerte
de incesante bricolage existencial, donde en lugar de tener que luchar contra
los roles y lugares previamente asignados para nosotros por la maquinaria
estatal nuestro problema se configura más bien como el de tener que
autoproducir –de forma constante y a través de la innovación- los modos en los
que queremos vivir allí donde todo tiende a destituir las configuraciones que
osan establecerse.
La mutación de las sociedades con mercado (donde el intercambio mercantil era un momento más de
la experiencia social) a las sociedades
de mercado (donde el intercambio social es un momento más de la operatoria
mercantil) plantea una serie de redefiniciones tanto para la producción
estética como para la actividad crítica.
Una ruptura, por ejemplo, tiene cierto sentido en
condiciones estatales de estabilidad estructural. ¿Qué sentido tendrá bajo
condiciones mercantiles de innovación continua?
02.
Las
prácticas estéticas como producción de regímenes de sensibilidad
Tomadas en un sentido que excede a las actividades
denominadas “artísticas”, las prácticas estéticas podrían definirse como la
producción de regímenes de sensibilidad. Matrices o gramáticas de organización
de sentido a partir de los estímulos perceptivos. Serán entonces entendidas
como “prácticas estéticas” aquellas operaciones que organicen ciertos
dispositivos prácticos ligados a un “saber percibir” determinado; o a una
modalidad específica de desorientación de los saberes perceptivos.
Desde esta perspectiva, la ontología de lo social constituye
tanto el fondo sobre el cual se despliega la operación estética como la
dinámica que articula los elementos necesarios para la constitución de dicha
operación. Las estéticas de la dispersión serán entonces intentos de organizar
la producción de regímenes de sensibilidad sobre un suelo dispersivo,
constituyendo dispositivos afectados ellos mismos, en su articulación interna,
por la dinámica de la dispersión.
En estas condiciones, las prácticas cohesivas y los procesos
de autoorganización adquieren otro estatuto. Si en contextos de primacía de la
estabilidad la ruptura implicaba la apertura de nuevas posibilidades, en
condiciones de dispersión con frecuencia el punto de partida de una posibilidad
son aquellas operaciones que impiden que se disuelva, que instalan al interior
de una experiencia la perspectiva de la duración.
Pero este desplazamiento de las operaciones de ruptura a los
procesos de autoorganización conlleva un doble riesgo: por una parte, la
variabilidad constante del entorno puede conducir a un intento de
rigidificación de la composición: llamemos a esta tendencia “cierre
identitario” y nombremos con ella a todo proceso en el cual una experiencia de
autoorganización intente plegarse sobre sí misma, negando la inconsistencia
necesaria para que haya autoalteración y proponiendo una respuesta reactiva
ante la dispersión; por otra, siempre existe la posibilidad de que la
composición no resulte lo suficientemente potente para resistir los efectos
aleatorios de la operatoria mercantil. Llamemos a esta tendencia
“desconfiguración” y nombremos con ella a todo proceso en el cual una
experiencia de autoorganización sea reabsorbida por la fluidez propia del
mercado.
Entre el cierre identitario y la desconfiguración, será
tarea de la política reconstruir una y otra vez las condiciones para que una
experiencia persista en tanto proceso de expansivo de autoalteración.
03.
Dos modos de
vínculo entre estética, política y autoorganización
Hay procedimientos estéticos compositivos que tienen la
capacidad de producir mundos sensibles, espacios en los que podemos
experimentar otros modos de ser y de relacionarnos. Esto puede tener
consecuencias para una experiencia de autoorganización en la medida en que un
procedimiento político ponga a la experiencia estética en exceso respecto de sí
misma, instalando el deseo de querer contaminar con esa capacidad constituyente
el resto de la vida (en) común. Ahí la experiencia estética tiene una función
prefigurativa: nos permite vivenciar el modo en el cual desde ciertos procesos
composicionales –reales, simbólicos e imaginarios- resulta un nuevo mundo.
El otro modo de vinculación sucede cuando, en la
construcción misma de una experiencia de autoorganización, se hace necesario
recurrir a procedimientos de configuración de regímenes de sensibilidad. Allí
será preciso activar herramientas provenientes del campo de las prácticas
estéticas –que aquí tendrán una función configurativa más que prefigurativa-
para producir estos nuevos modos de construcción de las percepciones. Y
entonces la política trabajará en el punto de hacer inconsistir estos
regímenes, es decir, en evitar que produzcan un cierre tautológico en el cual
sólo se vea lo que el régimen activo de la mirada sepa ver, abriéndolos a la
innovación a partir de la no-identidad de los procesos consigo mismos.
04. Anclaje e
innovación
En condiciones de dispersión, las prácticas estéticas, en
tanto producción de regímenes de sensibilidad, no pueden presuponer la
existencia de puntos de anclaje o de innovación. Disueltas las estabilidades,
ambas disposiciones tienden a ser reabsorbidas por la dinámica de la
superfluidad dispersiva, en la cual todo signo es reemplazado por otro, en una
sucesión tan incesante como inconsecuente.
Los procesos de autoorganización pueden funcionar entonces
como condición de posibilidad para la actividad estética, y viceversa. En esa
hibridación de prácticas, la producción de mundos sensibles y la producción de
mundos materiales se entrecruzan, de formas experimentales, en los procesos de
creación de los modos de vida contemporáneos.
Tanto los anclajes configurativos como las innovaciones
prefigurativas podrán formar parte entonces del repertorio de operaciones
disponibles para el desarrollo de estéticas de la dispersión.
Rosario, Mayo de 2011
entrevista + reseña del libro
Una reseña y una entrevista de Irina Garbatzky a propósito de la edición del libro en Bazar Americano...
http://www.bazaramericano.com/reportajes.php?cod=26&pdf=si
miércoles, 3 de julio de 2013
descarga directa!
las versiones digitales del libro (epub/mobi/pdf)
se pueden descargar gratuitamente desde acá
domingo, 30 de junio de 2013
el prólogo del libro en el diario la capital
El suplemento de cultura "Señales" del domingo 30 de junio de 2013 en su sección "Recortes" publicó el prólogo del libro "Estéticas de la dispersión"
enlace a la edición online
martes, 25 de junio de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
a pocos días de que salga de imprenta, les dejo la versión imaginal del libro...
"La experiencia-imagen no es como la imagen de la experiencia. Esta era un sentido elaborado (una elaboración ad hoc si la experiencia era subjetivación o reproducido ciegamente si la experiencia era mera anécdota, pero aquí importa que era siempre un ordenamiento vital, significativo, del mundo). En cambio, la experiencia-imagen es un consumo no elaborado, algo así como una deglución sin digestión; algo así como un trauma: como no tiene efecto de sentido, como no ordena, pide más. La experiencia-imagen es la anécdota del infinito necesitar más imagen. Es algo así como un desorden de estímulos con efecto de desordenamiento subjetivo que a su vez tiene el efecto de buscar armar la propia subjetividad con más imagen -y así sucesivamente sin fin. La experiencia-imagen es un sujeto (o algo así) que busca completarse con una promesa (la imagen) que lo ilusiona con completarse y se efectúa descompletándolo, alistándolo para la promesa siguiente. Es eso que siempre decimos: el celular último modelo que te comprás hoy ya tiene modelo de reemplazo antes de llegar a tus manos. El sentido de la clásica imagen de la experiencia completaba solo imaginariamente, es cierto, pero eso constituía mucho más sólidamente al sujeto que la recurrente vivencia de una aspiración "realista" nunca alcanzada."
pablo hupert
jueves, 21 de febrero de 2013
sábado, 6 de octubre de 2012
entrevista sobre la dispersión (versión extendida!)
ya está disponible online la entrevista sobre la dispersión publicada en la revista del colectivo Espai en Blanc nº9-10-11 de 2011
http://espaienblanc.net/Pensar-en-la-dispersion.html
sábado, 26 de febrero de 2011
una entrevista sobre la dispersión
por todas partes crece la sensación de ser como náufragos a la deriva
Entrevista aparecida el 26 de febrero de 2011 en el diario Público de Madrid. La versión completa será publicada en el número 8-9 de la revista Espai en Blanc (mayo 2011).
¿Qué es la dispersión? ¿De qué es resultado?
Es el tipo de experiencia social que produce la hegemonía del mercado, cuando el Estado pierde su función reguladora y estructuradora de las relaciones intersubjetivas. En el pasado reciente, el Estado moldeaba lo social en configuraciones estables, adaptadas al régimen productivo fordista, mediante instituciones (llamadas “disciplinarias”) como la familia, la escuela, el hospital, el cuartel, la fábrica, la prisión, etc. Ellas moldeaban las subjetividades, es decir, los modos de vida. Eran estas marcas institucionales, en su permanencia, las que definían quién era cada uno, las que ligaban ciertos cuerpos a ciertos nombres, tareas y lugares sociales. Y contra estos anudamientos y moldeamientos –en muchas ocasiones injustos y opresivos- se desplegaban las políticas emancipatorias modernas que eran, antes que nada, políticas de alteración de los órdenes estatalmente establecidos.
Por el contrario, hoy el mercado está constantemente ensamblando y desensamblando los vínculos en función de su incesante búsqueda de la maximización del beneficio. La alteración se convierte en la norma y la estabilidad en la excepción. Eso es la dispersión.
[el resto de la entrevista aquí]
martes, 25 de enero de 2011
[microapunte] dos modos de vínculo entre estética, política y autoorganización
01. Hay procedimientos estéticos compositivos que tienen la capacidad de producir mundos sensibles, espacios en los que podemos experimentar otros modos de ser y de relacionarnos. Esto puede tener consecuencias para una experiencia de autoorganización en tanto y en cuanto un procedimiento político ponga a la experiencia estética en exceso respecto de sí misma, instalando el deseo de querer contaminar con esa capacidad constituyente el resto de la vida (en) común. Ahí la experiencia estética tiene una función prefigurativa, nos permite vivenciar el modo en el cual de ciertos procesos composicionales –reales, simbólicos e imaginarios- resulta un nuevo mundo.
02. El otro modo de vinculación sucede cuando, en la construcción misma de una experiencia de autoorganización, se hace necesario recurrir a procedimientos de configuración de regímenes de sensibilidad. Allí será preciso activar herramientas provenientes del campo de las prácticas estéticas –que aquí tendrán una función configurativa más que prefigurativa- para producir estos nuevos modos de construcción de las percepciones. Y entonces la política trabajará en el punto de hacer inconsistir estos regímenes, es decir, en evitar que produzcan un cierre tautológico en el cual sólo se vea lo que el régimen activo de la mirada sepa ver, abriéndolos a la innovación a partir de la no-identidad de los procesos consigo mismos.
02. El otro modo de vinculación sucede cuando, en la construcción misma de una experiencia de autoorganización, se hace necesario recurrir a procedimientos de configuración de regímenes de sensibilidad. Allí será preciso activar herramientas provenientes del campo de las prácticas estéticas –que aquí tendrán una función configurativa más que prefigurativa- para producir estos nuevos modos de construcción de las percepciones. Y entonces la política trabajará en el punto de hacer inconsistir estos regímenes, es decir, en evitar que produzcan un cierre tautológico en el cual sólo se vea lo que el régimen activo de la mirada sepa ver, abriéndolos a la innovación a partir de la no-identidad de los procesos consigo mismos.
martes, 23 de noviembre de 2010
el capital (cognitivo)
>> cuando la creatividad y el arte son combustible de lujo para el capitalismo, ¿qué podemos hacer?
[una charla con Alejandro Kaufman, Franco Ingrassia y Lila Pagola]
Sábado 27 de noviembre de 15 a 17 hs
La Tribu / Lambaré 873 / BsAs / Argentina
sábado, 2 de octubre de 2010
una entrevista para luchalibro (chile)
DISPERSOS EN EL SIGLO XXI:
UNA
INTRODUCCIÓN
Una conversación entre Juan Carlos Ramírez Figueroa y
Franco Ingrassia
Los lazos sociales en el siglo XX fueron regulados por las prácticas
estatales.
Hoy, es la operatoria mercantil quien le disputa al Estado la
producción de sentido y la composición de colectivos humanos.
En la vieja lógica estatal primaba la estructura sobre la innovación.
Rebelarse ante ese mundo (y construir alternativas) pasaba por romper
esa estructura.
Algo muy distinto en la lógica de mercado en la que estamos sumergidos.
Porque acá lo central es la dispersión.
Desde nuestras relaciones sociales hasta la incertidumbre por el futuro
giran en torno a lo disperso.
Porque las estructuras fueron reemplazadas por las redes: pasamos de lo
fijo a lo flexible, de lo estable a lo mutante, de la reproducción de un
ordenamiento a un estado de permanente recomposición.
¿Cómo podemos construir una alternativa (o rebelarnos) si ni siquiera
reconocemos los pedazos de la vieja estructura reemplazada por el mercado?
Ese es el paisaje histórico (de consecuencias radicales) al que apela el
proyecto rosarino Estéticas de la Dispersión:
La mutación
de las sociedades con mercado (donde el intercambio mercantil era un momento
más de la experiencia social) en sociedades de mercado (donde el intercambio
social es un momento más de la operatoria mercantil) plantea una serie de
redefiniciones tanto para la producción estética como para la crítica.
Una ruptura,
por ejemplo, tiene cierto sentido en condiciones estatales de estabilidad estructural.
¿Qué sentido tendrá bajo condiciones mercantiles de innovación continua? ¿Cómo
orientar las prácticas estéticas (la producción de regimenes de sensibilidad)
en un contexto de dispersión, donde cada imagen, cada experiencia, cada
enunciado se produce de forma efímera, para ser reemplazado por otro en el
encadenamiento incesante y vertiginoso de las dinámicas del consumo?
El proyecto
estéticas de la dispersión se propone construir un espacio de elaboración en
torno a estos interrogantes mediante encuentros, talleres y publicaciones de
diverso tipo.
Sobre estos tiempos dramáticos -donde apenas intuimos las razones del
fracaso de las alternativas y proyectos antisistémicos- conversamos con Franco
Ingrassia uno de los presuntos implicados en este movimiento de reflexión y
acción.
OLVIDAR A FOUCAULT O LA MODALIDAD UNIVERSITARIA
QUE NEUTRALIZA LA INTENSIDAD MILITANTE
JUAN CARLOS RAMÍREZ
FIGUEROA: Sobre la
idea de la dispersión, me parece que el fenómeno recogido en el texto
“sobre el proyecto” no ha sido muy reconocido por el debate intelectual. Y
menos en los medios masivos. Como si el capitalismo tardío que vivimos fuera lo
natural.
FRANCO INGRASSIA: Existen, aquí y allá, algunos análisis y
constelaciones conceptuales que se aproximan a la hipótesis de la dispersión.
Pero el hecho de que estos elementos se encuentren, digamos, dispersos, es algo
que puede ser leído desde la misma hipótesis de la que partimos.
Creo que, fundamentalmente, de lo que se trata es de un anacronismo. Los
medios intelectuales y militantes y la pequeña parte de los medios masivos de
comunicación que se hacen eco de sus debates, viene todavía dominados por una
generación formada en los 70 –pero se trata de una dominación sin proyecto ni
perspectiva, una pura dominación reactiva.
Si aventuras político-intelectuales como las de Deleuze, Foucault,
Castoriadis o la de los mismos Situacionistas (por nombrar sólo algunas)
resultaron intensas y valiosas fue justamente porque se propusieron desarrollar
una ontología del presente, es decir, de sus discontinuidades. Pero su presente
ya no es el nuestro. Más allá de las continuidades –es cierto, por ejemplo, que
el capitalismo continua y en ello podemos y hasta diría que debemos permanecer
con marxistas, pero ¿de qué modo?- creemos que el pensamiento sólo puede
recomenzar pariendo de la premisa de que se produjeron nuevas discontinuidades.
Sin embargo, la ontología postestructuralista/setentista todavía
perdura. Ya en la década del 80 Baudrillard propuso “Olvidar a Foucault” –y más
allá de compartir o no su fatalismo, podemos rescatar el gesto de intentar
salir de algo que, surgido como pensamiento devino luego saber circular- pero,
como suele pasar, quien resultó olvidado fue él. Y Foucault es recordado –salvo
contadísimas excepciones, como es el caso de Tiquun- en una modalidad
universitaria que neutraliza la intensidad militante de su proyecto. Así que el
olvido es doble.
ARGENTINA Y CHILE COMO LABORATORIOS DEL
NEOLIBERALISMO
JCRF: Me interesa mucho el tema de la mutación de las
sociedades con mercado a las sociedades de mercado. ¿Crees que
las dictaduras sudamericanas han apurado el proceso? (pienso en el Chile
neoliberal imaginado por los alumnos de Milton Friedman y puesto a funcionar
por Pinochet) ¿O hay otras causas más profundas que lo han propiciado?
FI:
Como en todo proceso de reestructruración capitalista, el recurso principal
para la producción de la mutación ha sido la violencia. Las experiencias del
Tatcherismo y el Reaganismo y demás procesos de neoliberalización en los países
“centrales” han tenido su propia violencia específica. Y en nuestra región del
mundo la violencia se configuró bajo los dispositivos del terrorismo de Estado.
Cierto escritor uruguayo, que goza de cierta mala prensa producto de su
sobreexposición pero del cual no hay razón para rechazar su obra en bloque,
afirmó hace tiempo que “los gobiernos militares intentan ocultar el carácter
económico de la violencia y los gobiernos parlamentarios intentan ocultar el
carácter violento de la economía”.
Siguiendo esta tesis, me parece que en países como Chile o Argentina se
reunieron condiciones extraordinarias para el desarrollo de verdaderos
laboratorios de neoliberalismo que permitieron una experimentación cruenta y
sin miramientos de lógicas y dispositivos que en los países centrales sólo
podían implementarse a través de una miríada de mediaciones y negociaciones con
toda la estructura institucional propia del Estado de Bienestar. En cierto
sentido, estas dictaduras fueron nuevas “campañas del desierto” y, como lo
indica el “nombre oficial” de llevó la dictadura argentina, verdaderos
“procesos de reorganización nacional”. La destrucción de formas de vida y modos
de sociabilidad incompatibles con la mercantilización fue llevada adelante
mediante un dispositivo de doble faz: una dimensión “tanatopolítica” de
exterminio de los cuerpos que encarnaban esas configuraciones subjetivas y una
dimensión “espectacular” de difusión capilar del terror en la población
restante.
Desde esta perspectiva, cobra sentido que la hipótesis de la dispersión
haya encontrado en esta región del mundo condiciones para su emergencia y
desarrollo. Uno puede remitirse, por ejemplo, a un breve texto de Saer llamado
justamente “La dispersión” para ver cómo desde momentos muy tempranos pueden
leerse este tipo de efectos sociales de la “vía sudamericana” de acceso al
posfordismo.
JCRF: Déjame ver si entiendo en la vieja sociedad
pre-capitalismo global existía un esquema Estatal que hacía la ruptura una
forma de lucha contra él. Ahora, al existir una dispersión es imposible
“romper” lo que ya está roto y felizmente aceptado como un modelo normal de
sociedad. ¿Explicaría eso el fracaso de los movimientos políticos, internet
como espacio de disidencia y movilización o la música con “contenido político”?
FI: Se
podría responder que sí, pero a condición de aclarar que se trata de un esquema
tan general que puede ser usado para explicar casi cualquier cosa…
Yo creo que las victorias y fracasos de las experiencias que intentan
construir subjetividades, modos de vida o mundos no reglados por el Estado o el
mercado hay que pensarlas situacionalmente: la singularidad de una apuesta
exige la singularidad de su pensamiento.
Pero sí podría arriesgar que hay un desplazamiento más o menos general
del problema (semántico) de los contenidos al problema (gramatical) de las
lógicas de articulación.
El mercado es indiferente a los contenidos. O, mejor dicho, sólo percibe
y opera con diferencias cuantitativas, de rentabilidad, entre los contenidos.
Es así como el “contenido político” de la música es, en términos mercantiles,
algo sólo diferenciable de cualquier otro contenido en términos de la ganancia
que puede resultar de su puesta en circulación.
De acuerdo esto, creo que lo interesante de la canción de protesta y el
free jazz de los 60, el hardcore de los 80 o ciertas variantes del hiphop de
los 90 no es tanto la cantidad de veces que se grite “fuck tha police!” sino
que son producciones culturales que –como muestran muy claramente documentales
como Imagine the Sound o American Hardcore – se insertaron en la
construcción de formas de subjetivación y modos de experiencia colectiva
articulados de acuerdo con lógicas que, si bien no dejaban de entrar en
relaciones complejas con el mercado, no podían reducirse de modo simple a un
mero campo específico de la operatoria mercantil.
“EL CAPITALISMO ES UNA CATÁSTROFE
GLOBAL“
JCRF: ¿Existe algún hecho puntual que haya terminado
por consolidar este modelo de la “dispersión”?
FI:
Me parece que uno de los problemas es que, justamente, no se trata de un modelo
sino más bien de una resultante. Es decir, no se trata de algo buscado por los
agentes que operan en el mercado –el resultado perseguido es uno y sólo uno: la
mayor rentabilidad posible- sino una especie de efecto colateral.
Un empresario decide llevar a la quiebra a su empresa trasladando su
capital a los flujos financieros. Busca una mayor rentabilidad que la que le
proporciona la producción industrial. El efecto colateral es el desvanecimiento
de la cohesión que producía el régimen fabril. Los trabajadores quedan en
dispersión. Pero ese efecto colateral puede devenir ocasión de experimentación
de procesos de autogestión productiva.
Si bien la dispersión puede considerarse un efecto de dinámicas
económicas objetivas es siempre una decisión subjetiva la que determinará que
experimentemos dicha dispersión como fatalismo de la desestructuración o nueva
condición para el desarrollo de experiencias de autoorganización en las que una
vida en común que sea a la vez una vida de lo múltiple y de las singularidades
resulte posible.
JCRF: Últimamente me he topado muchas veces con la
frase que Zizek atribuye a Frederic Jameson (¡incluso con autores que no citan
la fuente!): “Es más fácil imaginar una catástrofe global que un modesto
pequeño cambio en el capitalismo global”. Aquella frase, entendida en toda su
profundidad -me parece- sintetiza perfecto la dramática posición del ser
humano. Estamos tan inmerso en esta ideología capitalista que ni siquiera
podemos intentar “imaginar” un cambio en ella. A diferencia de la destrucción
total del planeta, donde si tenemos elementos para “proyectarla” en nuestra
mente… ¿Qué cosas te dispara esa frase?
FI: En primer lugar, se podría decir que imaginar una catástrofe global
es fácil porque, en cierto sentido, estamos viviendo en una. El capitalismo
global ES una catástrofe social global per se y la operatoria mercantil una
modalidad eficaz de obtención de plusvalía en medio de -y a causa de- la catástrofe.
Dicho esto, no creo que estemos tan inmersos en la ideología
capitalista como sugiere la cita. De hecho, pienso que el capitalismo es cada
vez más parasitario y menos exhaustivo. Su misma necesidad de recurrir a
procesos de innovación, cooperación e inteligencia colectiva lo llevan a ese
punto. Para retomar ciertas categorías de Marx considero que hay una tendencia
al pasaje de la “subsunción real” del trabajo en el capital (cuando el capital
organiza desde dentro el proceso productivo, como por ejemplo con la cadena de
montaje y con lo que se denominó la organización “científica” del trabajo
taylorista) hacia un nuevo tipo de “subsunción formal” (el capital se apropia
parasitariamente de un proceso productivo autoactivado). Y esto es así porque los
proceso cooperativos de innovación no pueden surgir en contextos de regulación
disciplinaria sino que necesitan de entornos inmanentemente autoorganizados.
Es así como uno no tiene más que abrir el Soulseek o participar de la
traducción cooperativa del subtítulo del último episodio de nuestra serie
favorita para tener una experiencia de circulación y producción de lo común que
prefigura modos postcapitalistas de sociabilidad.
LA GRAN ESTAFA DEL ROCK AND ROLL Y LOS NUEVOS
“REGIMENES DE SENSIBILIDAD”
JCRF: En estos síntomas y contextos que estamos
analizando, ¿no te parece que el rock, sobretodo post-1968 con su culto a la
personalidad y su “simulación” de contracultura (anulada inmediatamente
al estar sujeto al mercado) fue más bien el “sonido de la contrarrevolución? Me
explico: mientras el 95% de las personas tienen problemas concretos de dinero,
el reportero de la Rolling Stone profundiza en el discurso del rockero “que no
se revela del todo, que juega con su pasado, que te muestra una parte pero la
otra la oculta”. ¿No te parece que entre las personas que buscan llegar a fin
de mes y el “rockero” estrella que juega a ocultar/revelar sus monstruos
internos al periodista de rock hay un abismo?
FI:
Me parece una situación ambigua. Acuerdo con el diagnóstico de existencia de
una la situación abismal y con la crítica a la recomposición del rock masivo en
el ámbito de la mediatización contemporánea. Pero creo que todavía existe
cierta fertilidad del rock como cultura, al menos en dos planos: por una parte
siguen existiendo agrietamientos y –como planteó alguna vez Pablo Schanton-
ciertos momentos de “gimnasia transcultural” donde la cultura rock permite la
conexión o el pasaje entre la esfera del consumo masivo mercantilizado y
ciertos ámbitos contraculturales.
Muchos de nosotros nos enteramos en nuestra temprana adolescencia de la
existencia de alguien como Artaud gracias al disco de Spinetta o
de la existencia de Lissitzky y del constructivismo ruso a través del Man
Machine de Kaftwerk. Es decir, creo que esa “simulación de
contracultura” (“The Great Rock ‘n’ Roll Swindle” al decir de Malcolm
McLaren) tiene que recurrir a cierto contacto con elementos “propiamente”
contraculturales. Y lo que funciona como vía de mercantilización de la
contracultura bien puede recorrerse a contramano como proceso de acceso a
experiencias subjetivas no-mercantiles. En ese sentido, me parece que estamos
ante un problema similar al del estatuto ambiguo del carnaval: ¿simple
simulación de inversión del orden social con el fin de hacerlo más tolerable o
espacio de prefiguración de la sociedad por venir que activa la imaginación
política? Creo que se trata de ambas cosas a la vez.
JCRF: Cuales serían entonces los refugios para
los “regímenes de sensibilidad” en las sociedades de mercado
contemporáneas?
FI:
Me parece una pregunta clave. T.E. Lawrence decía que «la rebelión debe tener
una base inatacable, un lugar a refugio no solo de un ataque, sino del temor de
un ataque». Creo, en este sentido, que la producción de retaguardias
estratégicas, zonas de opacidad, puntos de autoorganización, instituciones de
lo común, etc. es fundamental en estos momentos. Hay múltiples
experimentaciones en curso en torno a estas cuestiones. En este sentido, parece
ser momento de reactivar la vieja consigna maoísta: “que 100 flores florezcan y
que cien escuelas de pensamiento compitan es la política de promover el
progreso en las artes y de las ciencias y de una cultura socialista floreciente
en nuestra tierra”. Momento para la invención colectiva singular y el
seguimiento atento y respetuoso del camino elegido por los otros.
Pero al menos considero que es posible proponer un criterio de
construcción común: atender a que en esos refugios resulte posible eludir el
riesgo de que el confort identitario /comunitario tomen el comando de la
situación, ya que esto implica el cierre sobre sí de la experiencia y la
renuncia a la expansividad que –aun a riesgo de disolución dispersiva- es la
base de cualquier apuesta de transformación social.
[la entrevista se publicó también en el #130 de la revista Campo Grupal en febrero de 2011: http://jcrfarchivos.wordpress.com/2012/11/04/dispersos-en-el-siglo-xx-febrero-2011-campo-grupal-argentina/]
martes, 14 de septiembre de 2010
notas sobre la visión
"En verdad, los fotógrafos tradicionales son los que están un poco ciegos a causa del continuo bombardeo de imágenes que reciben constantemente. Yo, a veces, les pregunto qué es lo que ven, y, sin embargo, les cuesta trabajo contármelo. Les resulta muy difícil encontrar imágenes genuinas, fuera de los clichés. Es el mundo el que está ciego: hay imágenes de más, una especie de polución. Nadie puede ver nada. Es preciso atravesarlas para hallar las verdaderas imágenes."
Evgen Bavcar. fotógrafo ciego, nacido en la antigua Yugoslavia en 1946.
más sobre Bavcar aquí
Evgen Bavcar. fotógrafo ciego, nacido en la antigua Yugoslavia en 1946.
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martes, 24 de agosto de 2010
ritmo y dispersión
“La ciencia del ritmo” en revista iPop
ESTE ENSAYO, es una de las primeras obras “revisionistas” sobre la cultura electrónica. Escrito el 2004, no ha perdido su vigencia. Es más, tras su aceptación como parte del mainstream y con su propio Altamont (los 20 jóvenes muertos en la última Love Parade en Alemania), el género y subestilos necesitan una profundización. Su autor, Paul Miller (Dj Spooky That Subliminal Kid) se pasea por referentes como Wu-Tang Clan, Giles Deleuze o Baudrillard para guiarnos por un universo que conoce a la perfección.
Capítulos como Pinchar es escribir/Escribir es pinchar o Cine rítimico son notables estudios sobre la influencia de las máquinas y su música en la cultura contemporánea. No por nada, Miller es reconocido por la revista The Wire, como un hombre renacentista. Un catedrático del ritmo que dijo: “dame dos discos y te construiré un universo” y que nos regala en estas cien páginas reflexiones que se leen una y otra vez.
Como cuando dice: “Estás solo en un jardín de memoria en un Edén sin guión ni tentación. La manzana de la ciencia es un anuncio colgado en alguna página web. Teclea la palabra clave y te ofrece significados contrapuestos”. Esa angustia cósmica frente al mundo disperso que vivimos, acompaña todo el texto que como, señala su presentación, sampea “autobiografía y teoría”. Es que esta dispersión es un efecto inevitable del mundo capitalista global. Si antes existía la ruptura frente a lo establecido (be-bop, rock and roll, free jazz, punk) ahora, al estar todo fragmentado, ni siquiera se sabe qué pedazo roto seguir rompiendo. Miller nos da herramientas para darnos cuenta. Al ritmo de las máquinas.
sábado, 7 de agosto de 2010
empieza el viernes 13 de agosto !!!
seminario/taller
entrecruzamientos
del arte y el pensamiento contemporáneo
La noción de entrecruzamiento designa un espacio de “apareamiento e intercambio” entre prácticas y discursos heterogéneos.
Ni exposición de una teoría del arte ni búsqueda de fundamentos filosóficos para las experiencias estéticas: este seminario/taller propone un itinerario por distintos puntos en los cuales el pensamiento contemporáneo (es decir, aquel pensamiento que se propone dar cuenta de la singularidad his ...tórica de nuestro presente) se encuentra con el arte y hace de este encuentro ocasión para la intensificación de procesos de invención teórica de los cuales emergerán “excedencias ontológicas”, “regímenes de lo sensible”, “verdades artísticas”, “comunidades experimentales”, “huelgas humanas” y otros conceptos, premisas e hipótesis destinados a incidir en los modos en los que construimos y analizamos nuestras formas de vida.
Indagaremos entonces las múltiples formas, las distintas razones y los diferentes efectos propios de aquellas instancias en las que el arte da qué pensar a las prácticas teóricas contemporáneas. En esos cruces hay una fecundidad que invitamos a explorar.
>> Programa de trabajo
01. alain badiou y el arte como procedimiento de verdad
02. antonio negri y la excedencia ontológica
03. jaques rancière y el régimen de lo sensible
04. la société anonyme, claire fontaine, huelgas humanas y comunidades experimentales
01. alain badiou y el arte como procedimiento de verdad
02. antonio negri y la excedencia ontológica
03. jaques rancière y el régimen de lo sensible
04. la société anonyme, claire fontaine, huelgas humanas y comunidades experimentales
>> Modalidad de trabajo
Sobre la base de una lectura previa, se realizará una exposición que apunte a señalar la estructuración de las redes conceptuales de los textos y las problemáticas que emergen a partir de las mismas. Luego de esta exposición, se trabajará de forma participativa, produciendo hipótesis de manera colectiva a partir de los interrogantes que los participantes formulen. Se promoverá un abordaje del material de lectura que permita extraer del mismo herramientas conceptuales que conecten con las prácticas actuales de los cursantes, contribuyendo a imaginar modos de trabajo hasta el momento impensados.
Sobre la base de una lectura previa, se realizará una exposición que apunte a señalar la estructuración de las redes conceptuales de los textos y las problemáticas que emergen a partir de las mismas. Luego de esta exposición, se trabajará de forma participativa, produciendo hipótesis de manera colectiva a partir de los interrogantes que los participantes formulen. Se promoverá un abordaje del material de lectura que permita extraer del mismo herramientas conceptuales que conecten con las prácticas actuales de los cursantes, contribuyendo a imaginar modos de trabajo hasta el momento impensados.
>> Duración
4 reuniones
4 reuniones
>> Día y horario
Viernes de 19.30hs a 21hs
Viernes de 19.30hs a 21hs
>> Fecha de inicio
Viernes 13 de agosto
Viernes 13 de agosto
>> Arancel
Curso completo $180 (se abona en la primera reunión)
o dos cuotas de $100 (se abonan en el primer y tercer encuentro)
El costo del curso incluye el material bibliográfico.
Curso completo $180 (se abona en la primera reunión)
o dos cuotas de $100 (se abonan en el primer y tercer encuentro)
El costo del curso incluye el material bibliográfico.
>> Informes e inscripción
0341 155087134
francoingrassia@gmail.com
http://seminarioentrecruzamientos.posterous.com/
0341 155087134
francoingrassia@gmail.com
http://seminarioentrecruzamientos.posterous.com/
>> Sobre el coordinador del seminario
Franco Ingrassia (Rosario, 1976). Realizó una Maestría en Investigación Participativa en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Ha dictado seminarios como docente invitado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Sostiene una práctica clínica en instituciones públicas y en su consultorio. Integra el Laboratorio de Análisis Institucional de Rosario. Ha publicado diversos artículos en revistas como El Rodaballo y Campo Grupal (Argentina), Mute (Inglaterra), Archipiélago y El viejo topo (España) y Derive Approdi (Italia). Coordina el proyecto Estéticas de la Dispersión.
Franco Ingrassia (Rosario, 1976). Realizó una Maestría en Investigación Participativa en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Ha dictado seminarios como docente invitado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Sostiene una práctica clínica en instituciones públicas y en su consultorio. Integra el Laboratorio de Análisis Institucional de Rosario. Ha publicado diversos artículos en revistas como El Rodaballo y Campo Grupal (Argentina), Mute (Inglaterra), Archipiélago y El viejo topo (España) y Derive Approdi (Italia). Coordina el proyecto Estéticas de la Dispersión.
martes, 3 de agosto de 2010
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